la artista

María Jesús Jorge nace en Segovia. Muy joven se traslada con sus padres a Madrid donde tiene la posibilidad de asistir a talleres de dibujo, pintura y escultura. Viaja a Londres, Nueva York y Paris para estudiar a los autores clásicos. En los años 80 fija su residencia en Zaragoza.

A lo largo de su actividad toca diferentes disciplinas artísticas pero acaba eligiendo la pintura. El lienzo se convierte en el soporte en el que se siente más cómoda para investigar distintas técnicas en su infatigable búsqueda de nuevos modos de expresión.

Junto al óleo y los acrílicos aparecen en sus cuadros arenas o maderas, elementos que le ayudan a jugar con la textura.

De sus colores vibrantes, siluetas envolventes y personal utilización de la perspectiva nacen paisajes que se mueven entre realidad e ilusión. Y entre ellos, uno: Castilla. De la pasión por sus raíces nace su tema más personal: el molino de viento. Desafiante en la llanura, el molino refleja el vigor presente en toda la obra de Maria Jesús.

Su gran fuerza creadora y su curiosidad la llevan a embarcarse en un nuevo proyecto artístico: diseñar joyas en plata y vidrio de Murano.